Leo que para Zenón, el filósofo griego, la libertad era prerrogativa exclusiva del sabio, mientras que las personas inferiores, es decir, la mayoría de los miembros de la sociedad, no solo eran ignorantes, sino también esclavos. En aquella sociedad donde la esclavitud era una práctica común, esta postura, a primera vista, pareciera reflejar cierto elitismo intelectual, pero si se profundiza en la reflexión se llegará a la certeza de que para Zenón la sabiduría era el criterio para valorar quién era libre y quién no, puesto que el yugo de la esclavitud se desplaza de lo exterior a lo interior, de lo físico a lo mental, únicamente gracias a la ignorancia. Y lamentablemente, con el correr de los tiempos, comprobamos cómo poco o nada ha cambiado, si nos detenemos observar el vehemente interés de los gobiernos por mantener ignorante, distraída, a la población: hasta no hace mucho, por defecto, y ahora, por exceso de información.
Escroleo infinito
Sí, lo he dicho anteriormente: estaríamos mejor sin la invasión de vídeos cortos que incitan al escroleo infinito. Aun con todo, no niego que haya potencial en algunos, e incluso en no pocos de esos vídeos que, posteriormente a su visionado, terminan sepultados tras toneladas de inmundicia audiovisual. Tomo por caso el perfil de Istagrán de un ama de casa y madre de dos niños que se graba diariamente mientras prepara el desayuno, lleva a los niños al colegio, limpia, hace las camas y pone lavadoras y las tiende. Uno de sus vídeos se titula: “Una mañana conmigo y un mediodía conmigo mamade gemelos”: «Buenos días, chicas, me levanto (duda un momento mientras sube la persiana) a las seis. Abro la ventana, me tomo el café. Preparo las mochilas de mis niños, que se van de excursión. Les hago su Cola-cao. Me pongo los zapatos, porque ya era la ocho y cuarto y teníamo que irno, porque si no mis niño dise que se lescapaba el autobú. O enseño mi luk. Los llevo ya pal autobú. Me voy a andar. L...
Comentarios
Publicar un comentario